ABIGAIL ALBORNOZ: “AMO MIS RAÍCES Y MUESTRO CON MUCHO ORGULLO A MI CATAMARCA”

La joven artista, oriunda de El Bañado, un pueblito catamarqueño del departamento La Paz, desde muy pequeña se vio atraída por el arte, el dibujo y la pintura. “Yo no pinto lo que veo en sí, sino lo que imagino de lo que veo", expresó. Un ejemplo de constancia y dedicación.

Oriunda de El Bañado, un pueblito catamarqueño del departamento La Paz, desde muy pequeña se vio atraída por el arte, el dibujo y la pintura. Un día empezó a pintar, y desde ese momento, buscó expresarse a través de sus obras.

Celia Abigail Albornoz, de 27 años, es una artista plástica que ama sus raíces y refleja en cada pintura imágenes del entorno natural, de su lugar preferido. “Siempre quiero llevar mi tierra, mi Catamarca, mi pueblo a donde sea, mostrarla con mucho orgullo”, expresó.

Sus inicios en el mundo de las artes visuales

“Cuando empecé el tercer grado en la escuela, nos tuvimos que ir a vivir a Recreo porque en nuestro pueblo no tenemos escuela. Y entre El Bañado y El Divisadero, otro pueblito vecino, pasa un río que en época muchas lluvias, crecía un montón y perdíamos muchos días de clases porque no se podía pasar y nadie llegaba a la escuela”, relató Albornoz en diálogo con la CASA DE CATAMARCA.

Y completó: “Tengo muchas imágenes muy latentes en mí, y recuerdo que cuando bajaba un poco el río, nos hacían cruzar a mí y a mis hermanas en una máquina de Vialidad. Y a raíz de eso, mi papá tomó la decisión de mudarnos para poder estudiar. Hasta ese momento yo no sabía leer ni escribir pero no era por una cuestión de intelectual,  sino porque no teníamos clases. Entonces, recuerdo que me dieron un mes para aprender a leer y a escribir porque si no me volvían a primer grado. Y aprendí en 15 días. Así fue mi infancia”.

La joven artista admitió que le hubiese encantado poder tomar clases de arte, dibujo y pintura, “pero en ese momento ni siquiera podíamos asistir a clases en la Primaria”.

La influencia de su tierra natal en sus obras

Con respecto al estilo artístico, Abigail Albornoz afirmó que se inclina por un estilo más surrealista, “pero yo lo llamo un surrealismo rural”. “El surrealismo es como más en general, de diferentes temas. En mis obras  siempre se va a ver mucha vegetación, plantas autóctonas como el quebracho, los cactus; y también trabajo mucho con los animales como el quirquincho y la cabra”, agregó.

Beneficios de la pandemia

Según Albornoz,  la pandemia no afectó su proceso creativo. “Al contrario, lo ha potenciado. Me siento más conectada, con el quién soy y quiénes somos, con nuestra tierra”, afirmó.

También comentó que le ayudó mucho porque estuvo trabajando en muchas convocatorias. “En este complejo contexto, participé en un concurso de España con una de mis obras sobre el quirquincho, un animalito autóctono de nuestra zona, y que lamentablemente está en peligro de extinción, a pesar de que hay una ley que los protege. En definitiva, me ayudó mucho este tiempo para reflexionar sobre éste y otros temas que nos aquejan”, expresó.

En algunas de sus obras se advierte que Albornoz no busca una representación necesariamente realista, y se nota el cruce con imágenes más íntimas, fantásticas, oníricas.

Al respecto, explicó cómo conviven esos dos planos en sus obras. “Yo no pinto lo que veo en sí, sino lo que imagino de lo que veo. Siempre trato de dejar un mensaje, de que sea clara la idea, pero a mi manera, a mi estilo”, indicó.

Por otro lado, la artista catamarqueña reconoció que se siente influenciada por el pintor paisajista Laureano Brizuela. “Es por demostrar al mundo quiénes somos, él mucho más por el paisaje, pero esa idea de mostrar y estar orgulloso de nuestra tierra y nuestra gente”, dijo.

Constancia y preparación

Abigail Albornoz se refirió a su talento y remarcó la importancia de la constancia en el trabajo. “Como todo, es difícil, pero siempre uno tiene que ser constante en el decir que sí se puede y  de trabajar también en ello. No es solo necesario decir que tengo talento para la pintura y entonces me voy a sentar en mi casa a pintar un cuadro cada cinco meses y me voy a hacer famosa. Es todo un trabajo diario, constante, de preparación, y de tener cada día un poquito más conocimiento y herramientas artísticas con las cuales permiten expresar mejor lo que sentimos y queremos contarle al otro”, sentenció.

Logros y participaciones internacionales

Actualmente Albornoz está terminando la carrera en Artes Visuales con especialidad en Pintura. Es abanderada de la Escuela de Arte ESAE N° 1 de Recreo, La Paz.

Sus obras fueron seleccionadas en 2019 para el libro de artistas Flamantes 18, de una editorial española. Ese libro se presenta en muchos museos y galerías de arte de toda Europa, dándoles da mucha difusión a los artistas emergentes. “Gracias a ese libro se me abrieron muchas puertas. Este año quedé seleccionada para exponer en ES Gallery de Colombia, en la exposición virtual denominada ‘5 Mundos’”, destacó la joven.

Continuando con su historial de participaciones, también formó parte de una campaña de concientización en México sobre el cuidado del medioambiente y la protección de las tortugas. “Una de mis obras quedó seleccionada para un concurso organizado por ‘idearborn Art Contest’, siendo una de las 26 que lograron la admisión”, añadió.

Recientemente, Albornoz participó en un certamen expositivo internacional Nuevos Rostros, organizado por la Fundación para la Promoción Artística y Cultural RINCONESARTE Internacional, de Bogotá, Colombia. “También participé en la conferencia The Rome Charter (La Carta de Roma), y en la Galería Virtual de Arte EXDESA, una exposición colectiva internacional”, culminó la artista.