EZEQUIEL SORIA (1873 – 1936)

Fue un dramaturgo, crítico y director de teatro, nacido en Catamarca el 23 de agosto de 1873. Su admiración por Adán Quiroga obró como modelo en su formación, trasladándose a Buenos Aires para estudiar Derecho y luego Filosofía y Letras, sin concluir sus estudios. Allí se integró a los círculos intelectuales de los salones literarios. Su primera obra “El caño 92” o “En el Diván”, con la compañía del actor español Mariano Gale, marca la iniciación de Soria en la dramática argentina. A partir de allí su nombre fue ligado a los orígenes del teatro nacional argentino.

A fines del siglo XIX y comienzos del XX, el teatro en Argentina se encontraba con el difícil problema de contar con actores españoles incapaces de hacer papeles realmente criollos, realmente nacionales y actores locales que no sabía hacer personajes de la cultura urbana. Soria, con la visión que de los teatros nacionales le había dado su viaje por Europa, inicia entonces un movimiento en pro de hacer teatro nacional argentino. En 1901 fundó junto a Gale, la Academia del Teatro Nacional para la formación de actores y cantantes liricos que actuarían en el teatro Victoria, en la que figuraba como director artístico.

Trabajo también junto a José Podestá, uniendo esfuerzos en una organización que cambió lo que era habitual en el teatro. Soria asumió solo la labor de director artístico, separada de la labor de capo-cómico o director de la compañía, permitiéndole esta división de roles solo centralizarse en la armonización de la puesta de escena.

En su drama en tres actos “Política casera”, estrenado el 22 de octubre de 1901, Soria hace una crítica aguda a la corruptela partidaria de la época, poniendo en tela de juicio el procedimiento de elección de las candidaturas y la digitación de los candidatos, y sobre todo la necesidad a partir de la denuncia de los hechos que algo cambiara y modificara el juego político. Su pieza “Justicia Criolla”, que fue estrenada por Enrique Gil en el Teatro Olimpo en 1897 y más adelante representada en el Teatro Comedia en 1902, alcanzó enorme popularidad y tiene el valor de una pieza de transmisión entre la izquierda española y lo que es hoy nuestro teatro.

Sus obras más destacadas fueron: “El sargento Martín”, “Amor y lucha” y “Justicia Criolla”. Soria fue presidente de la actividad de Argentores y también participó de la Asociación Argentina de Actores. Durante sus últimos años también trabajó en la Biblioteca del Congreso. Luchó por los autores teatrales y por proteger su producción y consiguió que por primera vez un empresario pagase derechos de autor al creador de una obra. Tuvo una labor fecunda como director, era acertado en la selección de las obras y eficaz en la tarea de iniciar actores o de hacer progresar a que los ya estaban en el oficio. Opinaba que el director no debía ser ni autor en actividad, ni intérprete ni empresario. Si bien los autores e intérpretes debían subordinarse al director, este no debía tratar de modificar con un concepto personal la obra ni coartar la labor creativa del intérprete, pero sí hacer concordar plenamente todos los elementos del espectáculo. 

Soria vivió sus últimos años en un barrio humilde de la ciudad de Buenos Aires, rodeado de artistas y escritores. Murió un 24 de julio de 1936.

Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Ezequiel_Soria